Observatorio / ABOUT

El observatorio es el resultado del cruce de experiencias de trabajo territorial de académicos/as de universidades, comunidades indígenas, profesionales independientes y ONG’s de Argentina, Bolivia, Chile y Estados Unidos comprometidos con la defensa de la cuenca de los salares como territorios  que albergan la vida de numerosos pueblos indígenas y de ecosistemas únicos a nivel mundial, y que constituyen fuentes hídricas vitales para la vida en una de las regiones más desérticas del mundo como es la Puna y el Desierto de Atacama.

Se trata de un espacio colaborativo, solidario y horizontal de articulación a través de un diálogo de saberes que promueve la difusión y visibilización en espacios académicos, comunitarios, y en los medios de comunicación respecto a los graves daños que la minería de litio y otras actividades sobre la cuenca de los salares altoandinos

A partir de ello, el observatorio cuestiona el extractivismo que desde un discurso “verde” promueven globalmente los organismos internacionales, los gobiernos de la región y la industria de autos eléctricos, cuya explotación del litio como principal mineral para su fabricación genera un marcado racismo ambiental y graves impactos socioecológicos en territorios indígenas y campesinos, transgrediendo derechos humanos, sacrificando economías locales altoandinas, que de por sí constituyen un potencial de sustentabilidad y buen vivir.  

Desde ahí el observatorio es un espacio de colaboración que promueve la protección de los salares y de los demás ecosistemas altoandinos, el resguardo de los derechos indígenas y formas de vida de las comunidades que los habitan.

Y finalmente, busca estimular un debate público que promueva alternativas integrales que sean territorialmente sustentables al largo plazo, para enfrentar la crisis socioambiental global y los efectos del cambio climático desde la justicia ambiental, el buen vivir y los derechos humanos.

Bárbara Jerez Henríquez, Doctora en Estudios Latinoamericanos. Miembro Observatorio Plurinacional de Salares Andinos

El colectivo

Jorge Muñoz Coca, Agricultor y Dirigente Ambiental Atacameño, San Pedro de Atacama

Bárbara Jerez Henríquez, Doctora en Estudios Latinoamericanos – Académica Universidad de Valparaíso, Valparaíso

Ramón Morales Balcázar, Máster en Estudios Internacionales Esp. Desarrollo Agrícola Sustentable – Fundación Tantí, San Pedro de Atacama

Ingrid Garcés Millas, Dra en Procesos Mineros – Académica Universidad de Antofagasta, Antofagasta

Documental


Producción audiovisual Minke
Música La Chancha Via Circuito Cruz Farfán

El Desierto de Atacama, a pesar de ser conocido como el lugar más árido del mundo, es una región rica en vida y culturas que lo han habitando desde tiempos ancestrales. Desde la colonización española, los territorios de esta inmensa y bella región han sido saqueados permanentemente para satisfacer la codicia de imperios extranjeros. Hoy, bajo la forma de empresas privadas y multinacionales protegidas por el Estado y un marco legal hecho a la medida, el extractivismo minero se expande a pasos agigantados por toda la región.

La incesante producción de aparatos electrónicos desechables y el creciente mercado de autos eléctricos para la transición energética de los países del norte global requieren de grandes cantidades de cobre y litio. Este último es extraído bombeando y evaporando las salmueras ancestrales de los salares andinos, es decir, las reservas de agua que han permitido la vida desde sus orígenes sobre el planeta tierra y prácticas agropastoriles y espirituales propias del pueblo atacameño o lickanantay. Es así como una supuesta solución al cambio climático se está transformando hoy en la principal amenazada para la subsistencia de cualquier forma de vida en las cuencas que albergan estos depósitos mineros, en total desconocimiento de la comunidad internacional.

Junto con las comunidades originarias y ciudadan.s de las Cuencas del Río Loa y del Salar de Atacama, movimientos socioambientales y colectivos han querido entregar un testimonio de esta situación. Buscan alertar a la sociedad y al Estado del grave daño que se está provocando a la tierra, pacha mama o pat’ta hoiri, exigiendo el respeto de los derechos consagrados de las comunidades y una protección efectiva y definitiva del medio ambiente.”

Este trabajo, orientado principalmente a un público local, fue realizado por  Colectivo Chañar de Acción Socioambiental en 2018, y fue posible gracias al apoyo de diversas organizaciones y colectivos dedicados a la defensa del agua y la vida. Fruto de esta colaboración y con la intención de fortalecer este trabajo territorial y de llevar estas voces a nuevos espacios, nace el Observatorio Plurinacional de Salares Andinos.

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